¿Recuerdas aquel día?

¿Recuerdas aquel día?

Supongo que como a mí te resultará difícil, si no imposible, imaginar tu vida sin recuerdos.

Durante toda nuestra vida, vamos creando y “guardando” recuerdos de muchas vivencias. Vamos formando lo que llamamos memoria episódica o autobiográfica. Recordamos una situación, un episodio de nuestra vida: dónde ocurrió, cuándo, qué sentimos, qué pensábamos…

Algunos ejemplos de este tipo de memoria son los recuerdos de infancia (aunque sean vagos), el día en que diste tu primer beso de amor, aquel viaje que hiciste, la primera vez que viste la carita de tu bebé,…

Y, como no, también son ejemplos situaciones tristes, negativas. La muerte de alguien a quien querías, una amistad perdida, aquella despedida…

¿Crees que sería posible vivir sin esos recuerdos? Y más aún… ¿imaginas vivir sin esos recuerdos y a pesar de ello llevar una vida completamente normal?

Ese el el caso de la protagonista de este post, Susan McKinnon.

Es una mujer con una vida totalmente normal. De hecho, no fue hasta la edad adulta que descubrió esta peculiaridad de su memoria.

Susan sabe qué día se casó, conoce anécdotas del día de la boda y puede describir cómo iba vestida, pero todo eso lo ha memorizado a través de los testimonios de su marido y otros familiares y amigos. Ella no tiene ningún recuerdo propio de aquel día.

Para ella, mirar las fotos de su álbum de boda es como ver la boda de otra pareja. Pues no se reconoce años atrás, ella sólo es capaz de reconocerse en el momento actual, con sus más de sesenta años.

Sabe que estuvo en las islas Caimán por los álbumes de fotos y algún souvenir que aún conserva, y una vez más por los testimonios de su marido, pero no recuerda cómo se sintió en ese viaje, si hacía mucho calor, qué lugares visitó,…

Fue un psicólogo y neurocientífico quien puso nombre a esta peculiaridad del cerebro de Susan McKinnon. Los resultados de la resonancia magnética no revelaron ningún daño; sí mostraban una actividad anormalmente reducida en las zonas implicadas en la conciencia del yo, la capacidad para “viajar en el tiempo mentalmente y la habilidad para formar recuerdos episódicos.

Susan McKinnon tampoco logra imaginar el futuro. No puede imaginar dónde estará en diez años, cómo envejecerá, cómo serán sus nietos,… Para ella solo existe el ahora.

La vida de Susan es eso que tantos intentamos alcanzar: centrarse solo en el presente, y disfrutar de él al cien por cien.

 

 

 

 

 

 

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